Sí, era predecible que hoy escribiera algo. Hacía tiempo que no escribía nada y es que últimamente no me salen las palabras. No me salen las palabras para describir mis emociones. Son demasiadas.
La vida es tan impredecible... te hace subir y bajar como en una montaña rusa, te hace caer y te pone a prueba para ver si eres capaz de levantarte... te pone la zancadilla, te sonríe y luego te apuñala por la espalda... te pone miles de baches... pero se acabaron los baches. Se acabaron porque por fin tengo a alguien que me ayude a esquivarlos. Que me levanta si me caigo, que me hace reír si estoy triste, que me soporta cuando digo estupideces dignas de un tiro en la cabeza, que le gusta mucho picarme cada vez que me gana a algún juego, que me hace ver el mundo a través de otros ojos, que me coge la mano cuando necesito ayuda, que me hace sonreír sólo con mirarme, que me hace sentir que valgo, que sin decir una palabra me lleva a las nubes... vamos, que me hace sentir como que dassdsadaadfgsghjnasdsfihkjdf, no sé si me explico.
Cuando estaba a punto de tirar la toalla él me hizo cambiar de opinión, me miró, y me dijo todo lo que necesitaba oír en ese momento. Palabras que habían sido calladas demasiado tiempo, y sí, eran mutuas (algo raro, tratándose de mí).
Hacía tiempo que no escribía por que no sabía explicar todo esto con palabras... y sigo sin saber. Probablemente hay ciertas sensaciones que no se pueden explicar, sólo pueden sentirse, y tengo claro de que nunca había llegado a sentir algo así.
Me daba igual pasar la noche en vela aunque me muriera de sueño, por que él estaba a unos kilómetros de mí, igual que yo, frente a una pantalla, y hablando conmigo. De cualquier tontería, pero era él, y no sé cómo lo hacía, pero sin que yo me diera cuenta unas mariposillas pequeñas volaban por mi estómago. Nunca quise admitirlo, y es que en el fondo sabía por experiencia que no me convenía hacerlo. Pero era algo que o estaba escrito así, o se iba escribiendo sobre la marcha, pero todos sabíamos que así pasaría, en el fondo.
No me cansaré de decir lo increíbles que son las cosas y cómo la vida nos sorprende.
Y a mí me ha sorprendido de la mejor forma posible. Nunca me sentí muy afortunada pero realmente ahora pienso todo lo contrario. Tú. Si te sientes mal, si sientes que tu suerte da pena y que la vida te pone demasiadas veces la zancadilla: no te rindas. Por que cuando menos lo esperes llegará alguien, por completa sorpresa, quizás alguien que ni sabías que existía, quizás alguien que conocías de toda tu vida. Sea quien sea, llegará alguien a tu lado que te hará ver que merece la pena sufrir, que merece la pena luchar, porque todo tiene su recompensa. Llegará alguien que te hará sonreír por fin. Y lo sé por que yo lo he encontrado.
Y es increíble que ya haya pasado un mes desde entonces. Y me atrevo a decir el mejor mes de mi vida. Quiero que este mes se convierta en meses, y quiero saber que estarás a mi lado siempre. Te quiero. :)
Puke Rainbows ¿y? Simplemente, tenía que decirlo. ^^

No hay comentarios:
Publicar un comentario